Hace 25 años, el embrión de la cultura de apertura y colaboración que vivimos hoy en día se estaba gestando. Apenas había en el mundo unas 130 páginas web, el número de internautas sumaba 14 millones, y unos 100 desarrolladores trabajaban en el sistema operativo Linux, que daría origen al movimiento del código abierto, y que ha impulsado la creación de la tecnología en comunidad. En este contexto, y con el total convencimiento de que este espíritu tenía que ser trasladado al entorno empresarial, Marc Ewing y Bob Young fundaron Red Hat.

Es difícil creer que Marc y Bob pudieran haber imaginado en 1993 de qué manera el código abierto (y Red Hat) transformaría la industria de la tecnología, y, sobre todo, cómo impactaría en la estructura organizativa de las empresas más innovadoras, así como en la sociedad en sí. Y es que para innovar y hacer frente a la era digital es necesario tener un enfoque colaborativo basado en desarrollar y mejorar constantemente, compartiendo, aprendiendo, perfeccionando y aprovechando el trabajo de los demás. El código abierto es una forma de aprendizaje colectivo, pero también es una manera de acumular y compartir sabiduría. Una forma de construir visión de futuro.

Este enfoque tiene su raíz en los principios del código abierto, es decir, en el intercambio, la participación, la transparencia, la meritocracia y la comunidad. Estos fundamentos son los que permiten alcanzar ese grado de innovación que tanto se demanda hoy en día. Por un lado, el intercambio, ya sea del código que se encuentra detrás de un software, de una receta o de nuestros propios errores, facilita conectar ideas nuevas y antiguas, y aumenta la probabilidad de experimentar combinaciones poco probables.

Hace 25 años apenas había en el mundo unas 130 páginas web

Si ese intercambio se produce con una amplia participación puede surgir una visión común duradera. Una comunidad heterogénea con un propósito común garantiza que se aborden los problemas más importantes con las soluciones más pragmáticas y efectivas. Este flujo de ideas se debe desarrollar con total transparencia para que todos tengan acceso a la misma información y cuenten con el mismo punto de partida. 

El código abierto es una forma de construir visión de futuro.

Pero no todas las ideas que surgen en esta dinámica pueden llegar a buen puerto, es por ello que el código abierto tiene como uno de sus principios, la meritocracia pragmática, es decir, la idea ganadora no siempre es la más elegante o creativa, sino la que mejor funciona. Y, por último, la comunidad se forma alrededor de un propósito común. Una comunidad global y abierta es capaz de crear mucho más que una única persona.

Los principios del código abierto están detrás del desarrollo de la tecnología más puntera, como los drones, el conocido sistema operativo para móviles Android, la impresión 3D, el IoT, el análisis del Big Data o las ciudades conectadas. Incluso las grandes compañías tradicionales que disponen de tecnología patentada ahora participan en el desarrollo de código abierto; y empresas como Google, Facebook y Amazon atribuyen su éxito al poder del código abierto.

Este enfoque de apertura no solo ha conquistado el entorno tecnológico y empresarial, sino que se ha trasladado a nuestra vida cotidiana. Hoy en día, en nuestro mundo hiperconectado, estamos dispuestos a subir un tutorial para explicar un problema o compartir información; recurrimos a una plataforma para vender algún producto, alquilar una casa; no dudamos en solicitar financiación a una gran comunidad cuando queremos sacar adelante un proyecto; o compartimos nuestras experiencias u opiniones en una red social.

Empresas como Google, Facebook y Amazon atribuyen su éxito al poder del código abierto

A lo largo de estos 25 años, Red Hat ha contribuido a este enfoque de apertura y colaboración y estamos seguros de que continuará con esta labor incansable de liberar el potencial del mundo.

Country Manager España y Portugal, Red Hat

Como Country Manager, Julia Bernal es responsable del desarrollo de la compañía en los mercados español y portugués y coordina y ejecuta la estrategia de la empresa en la región para reforzar el liderazgo de Red Hat en el mercado open source ibérico. Julia se hizo cargo de la dirección de Red Hat en España y Portugal en diciembre 2016, con el objetivo de mantener el buen ritmo de crecimiento de la compañía en la región, reforzar la relación con clientes de alto nivel como BBVA, Santander o Amadeus y afianzar las alianzas de Red Hat con partners estratégicos. Entre las prioridades de Julia Bernal, destaca ayudar a las empresas españolas a beneficiarse de las soluciones de open source empresarial de Red Hat y apoyar a los clientes en su proceso de transformación digital. Julia Bernal cuenta con más de 25 años de experiencia en el sector de las Tecnologías de la Información. Se incorpora a Red Hat tras siete años en Oracle. En su último puesto, como Business Analytics Senior Sales Director, Julia era responsable de la unidad de negocio de BA, liderando diversos equipos funcionales y diseñando y ejecutando los planes de negocio de la compañía. Previamente, Julia ocupó diferentes puestos técnicos y de liderazgo en empresas líderes del sector como Sun Microsystems o HP. Julia Bernal es Ingeniera Informática por la Universidad Autónoma de Madrid, está casada y es madre de dos niños.

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