Entender qué busca y qué quiere una audiencia cada vez más fragmentada se ha convertido en una ardua tarea para los profesionales de la comunicación. En plena evolución hacia la hipersegmentación de los intereses y la  hiperpersonalización de los mensajes como respuesta, conocer con detalle qué ofrecer a cada grupo se antoja casi como buscar una aguja en un pajar. Más difícil todavía parece la labor de poder anticipar qué impacto emocional va a generar un mensaje concreto en el destinatario.

Imaginemos lanzar un mensaje como quien lanza una flecha y, ¡touché!, no solo se clava con seguridad en el centro de la diana sino que genera la reacción esperada.

Dos startups españolas, Emotion Research Lab  y Sociograph Neuromarketing, han desarrollado dispositivos capaces de medir las razones subconscientes que mueven a las audiencias.

Emotion Research Lab aplica la tecnología de reconocimiento facial para identificar patrones emocionales en el público. “Necesitamos ir hacia una comunicación que llegue de forma muy precisa a sus destinatarios. Tenemos que ser conscientes de las emociones que estamos generando con un estímulo y asegurarnos de que estamos consiguiendo el resultado deseado”, explica María Pocovi, consejera delegada de la compañía.

El 90 % de las decisiones que tomamos en la vida diaria tienen un matiz emocional.

Su algoritmo de reconocimiento facial escanea el rostro para identificar microexpresiones con valor predictivo. Un monitor o un dispositivo móvil dotado de cámara es suficiente para poder realizar una investigación en tiempo real y saber si un producto, un vídeo, un mensaje o un candidato político están generando agrado o desagrado, confianza o desconfianza, en una amplia muestra de individuos. El rostro como espejo del alma… “La ventaja es que ahora lo hacemos de forma rápida, asequible, online, evaluable y rentable”, afirma Pocovi.

La compañía de marketing science Sociograph Neuromarketing complementa la investigación de mercado tradicional con un desarrollo tecnológico exclusivo, una especie de guante inteligente, que mide las emociones a través de la actividad eléctrica de la piel. Su técnica es aplicable para llevar a cabo test de valoración, mediante análisis de estímulos visuales, con motivo del lanzamiento de películas, series, nuevos contenidos, productos o experiencias de compra. “Cuantificamos cómo va a llegar un mensaje a la audiencia y podemos hacerlo en grupos de personas, discriminando el impacto individual del grupal, lo que nos ofrece mayor precisión”, señala Elena Martín, cofundadora y chief operating officer (COO).

El 90 % de las decisiones que tomamos en la vida diaria tienen un matiz emocional. En el caso de la comunicación, los mensajes y otros estímulos tienen también que lograr un impacto emocional para poder ser eficaces. La tecnología avanza para que la construcción de contenidos relevantes sea cada vez más minuciosa y exacta.

Socia Directora General de Planner Media

Consultora estratégica en comunicación y relaciones públicas con amplio expertise en el sector de la salud y la biomedicina. Periodista precozmente apasionada por la exploración continua de las oportunidades comunicativas del entorno digital y las comunidades online y por la visión femenina del mundo y del liderazgo.

Un comentario en: A un paso de la comunicación de precisión

  1. María

    14 de junio de 2017

    Muy interesante y a la vez da un poco de miedo que podamos tener la información con tanta precisión

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