Javier García Martínez, considerado uno  de los investigadores alicantinos de mayor proyección internacional, principalmente en materia de nanotecnología aplicada a los hidrocarburos, nos ha dado las claves  sobre  la importancia de la divulgación de la ciencia y de la innovación, prestando especial atención a los mensajes a transmitir, y a la necesidad de colaboración entre los científicos y  los profesionales de la comunicación para llegar a la sociedad de forma  sencilla y eficaz.

¿Crees que es importante trasladar a la sociedad el conocimiento científico?

Los avances científicos están definiendo nuestro tiempo y la tecnología es cada vez más importante en nuestras vidas. Por eso es fundamental que comuniquemos bien la ciencia, para que los ciudadanos puedan tomar decisiones conscientes de su fundamento y sus posibles implicaciones. En los próximos años vamos a tener que tomar decisiones muy difíciles sobre temas muy complejos. Sólo si conocemos bien lo que nos preguntan podremos contribuir a construir un futuro común mejor para todos.

Además, los científicos tenemos la obligación moral de devolver a la sociedad el conocimiento que desarrollamos gracias a los impuestos que recibimos de todos.

No hay mayor aventura, ni historia más fascinante que la que construimos en los laboratorios de todo el mundo. Los científicos trabajan para resolver los grandes problemas a los que nos enfrentamos y conocer su trabajo nos prepara para tomar decisiones, nos hace más libre y nos permite participar en la aventura de conocer el mundo en el que vivimos.

Los científicos también tenemos que hacer un esfuerzo por comunicar mejor lo que hacemos, y para eso debemos utilizar historias que nos permitan contar nuestro trabajo de forma que emocione e interese.

¿Existe un público interesado en la comunicación científica o de la innovación? ¿Cómo se podría despertar ese interés?

Casi el 30% de los españoles declara estar poco o muy poco interesado en la ciencia y en la tecnología, según el último informe de la Fecyt. Sin embargo, estoy convencido de que si la ciencia se comunica bien, si se explica de forma sencilla y sobre todo si se relaciona con nuestras necesidades, a todos nos interesa y mucho. Los científicos también tenemos que hacer un esfuerzo por comunicar mejor lo que hacemos, y para eso debemos utilizar historias que nos permitan contar nuestro trabajo de forma que emocione e interese. Comunicadores y científicos debemos trabajar juntos para transmitir las posibilidades que ofrecen los avances tecnológicos para todos.

¿Se debería  informar más sobre innovación? ¿Qué se debería comunicar?

Creo que se debería comunicar más pero sobre todo se debería comunicar mejor. A veces se comunican productos nuevos, las empresas quieren utilizar la innovación como estrategia de marketing para vender lo que es nuevo o lo que está de moda. Esta estrategia hace que la comunicación sea mucho menos interesante y a veces menos rigurosa.  La comunicación de la ciencia no debe centrarse en vender sino en inspirar a las personas para que sigan aprendiendo y para que sean conscientes de los grandes avances científicos y de cómo les está cambiando la vida. Pero quiero insistir en que la comunicación científica no tiene como objetivo enseñar ciencia, sino más bien despertar el interés. Una comunicación o  una charla de divulgación científica pueden informarnos sobre algo que no sabemos, despertar nuestro interés por un tema o ayudarnos a conectar cosas que ya sabemos. Sin embargo, no sirve para que entendamos temas complejos. Para conocer la ciencia hay que estudiarla. Su comprensión requiere de mucho tiempo y esfuerzo.

En mi opinión, la comunicación científica es muy importante y nos ayuda sobre todo si es inspiradora, nos abre los ojos y la imaginación. Es una ventana a las oportunidades tan maravillosas que nos ofrece la ciencia para explorar el universo y el cuerpo humano y solucionar los grandes problemas a los que nos enfrentamos.

¿Se utiliza un lenguaje adecuado a la hora de transmitir al ciudadano los avances científicos?

Muchas veces no. Para comunicar bien los avances científicos hay que utilizar un lenguaje que sea a la vez adecuado y sencillo, pero sobre todo de forma que resulte interesante. Saber más que otro sobre un tema nos sitúa en una posición de privilegio que dificulta la comunicación. Debemos ser conscientes de esta situación y evitar dar lecciones al hablar de nuestro trabajo. Al contrario, debemos ponernos en la situación de quien nos escucha para conocer sus intereses. En muchas ocasiones, los científicos tenemos que responder a periodistas que nos preguntan sobre nuestros descubrimientos. En este sentido, hay que reconocer que, en general, los científicos no tenemos formación sobre cómo comunicar; y comunicar es algo que hay que aprender y que practicar.  Si queremos que se conozca nuestro trabajo debemos aprender a contar lo que hacemos de forma que resulte sugestivo e inspirador y a trabajar con profesionales que nos ayuden a divulgar los resultados de nuestra investigación.

 

Comunicadores y científicos debemos trabajar juntos para transmitir las posibilidades que ofrecen los avances tecnológicos para todos.

 

Desde tu experiencia, ¿nos puedes contar un caso de éxito de comunicación de la innovación?

Recientemente hemos publicado un avance importante sobre celdas solares. La Universidad de la Rioja, IMDEA Materiales y la Universidad de Alicante, hemos descubierto las celdas solares de baja temperatura más eficientes gracias al uso de nuevas estrategias químicas. A la hora de comunicarlo hemos insistido en que nuestro avance es muy imporante para luchar contra el cambio climático y para reducir el precio kilovatio, es decir que nos ayudan a emitir menos CO2 y a pagar menos por la luz. Claramente, estos dos temas son de gran interés para muchas personas.

En cuanto a inspirar al lector, hemos insistido en que estas celdas solares se pueden poner en la ropa o en plásticos y hacer que prácticamente cualquier superficie se convierta en un productor de energía. Estas posibilidades hacen a la gente le surjan preguntas. Para que la comunicación sea efectiva tiene que ser bidireccional y cuando al oyente le surge una pregunta comienza la comunicación de verdad.

Los medios se han interesado en este tema por tres motivos principales. Primero, porque el cambio climático es noticia, y cuando hay algo que es noticia cualquier novedad sobre ese tema tiene un eco mayor. Segundo, porque toca el bolsillo. Todos hemos visto como estamos pagando más por el recibo de la luz, y unas celdas solares que bajen el precio del kilovatio/hora que suponen un ahorro importante para todos. Y tercero porque tiene ese componente aplicado e inspirador que nos ayuda a imaginar cómo utilizar esa tecnología en un sinfín de situaciones cotidianas.

Pero lo que quiero destacar es que desde el primer momento trabajamos con los profesionales de comunicación de nuestras universidades que nos ayudaron a diseñar mejor el mensaje, a utilizar el lenguaje adecuado y a llegar a muchos medios escritos, en radio y televisión.

Cuando los científicos y los profesionales de la comunicación trabajamos juntos los mensajes son más claros, más útiles y llegan a más gente.

 

Socia Consultora de BONED+i

Asesora de comunicación estratégica y marketing, experta en el diseño y gestión de planes de comunicación de la innovación empresarial y centros tecnológicos, en los sectores de alimentación y bebidas y agroindustrial, entre otros. Becada por la Fundación Rafael del Pino y Merck para el programa “Mujer y Liderazgo” y miembro de la vocalía de Innovación de Dircom.

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