El nuevo paradigma comunicativo planteado por las redes sociales ha hecho que muchos medios de comunicación estén comenzando a medir la importancia de las informaciones en función de la cantidad de clicks que los artículos reciben, haciendo que los lectores actúen como gatekeepers en cuanto a la importancia de las informaciones. Esto está haciendo que muchos medios de comunicación estén comenzando a buscar perfiles de personas que tengan una gran influencia en redes sociales y un alto número de seguidores para incorporarlos a su redacción o para publicar sus artículos.

Como señala Avtar Ram Singh de Publicis, es el caso de medios como Mashable o Vox, que miden el grado de influencia de sus potenciales redactores y colaboradores antes de contratarlos o colaborar con ellos. Cuántos más seguidores tenga esa persona, más tráfico podrá dirigir a la página web, resultando en mayores ingresos también en cuanto a publicidad. (Schaefer 2016).

Es interesante también señalar el caso de otros medios como el portal Blasting News que remunera a sus colaboradores en función del número de clicks que sus artículos reciban. Sin embargo, no se trata de periodistas profesionales, sino de personas procedentes de todos los ámbitos profesionales que escriben de manera profesional o aficionada, desde personas anónimas a influencers con un gran número de seguidores y también profesionales de la comunicación. Por tanto, su salario dependerá de cuantas personas entren en el artículo, por lo que deberán hacer uso de sus redes sociales para distribuir la pieza entre sus contactos y seguidores para poder generar más ganancias.

Vienen tiempos de inforluencers, profesionales de la información que buscan imitar aquello que los influencers han conseguido, no sólo creando su propia imagen de marca sino también influir en las opiniones de sus seguidores a través de la identificación personal con éstos.

El peligro radica en que, siguiendo métodos como los de los medios online Blasting News, Mashable y Vox, cualquier persona puede convertirse en periodista. Aun teniendo pocos conocimientos sobre la materia o poca o ninguna experiencia en redacción para medios de comunicación, ésta persona puede tener más poder que otra con más conocimientos, desvirtuando la figura del periodista y la profesión misma.

Por otra parte, y conscientes de este cambio en el paradigma de la comunicación, muchos periodistas están comenzando a identificarse a sí mismos como social media influencers, a sabiendas de que deben comenzar a adaptar su perfil y orientarlo hacia las redes sociales si quieren sobrevivir y mantener su relevancia e influencia en este cambiante y nuevo ámbito de la comunicación iniciado por culpa de las redes sociales.

Los periodistas deben romper esta pared que se ha formado entre los medios y los ciudadanos para intentar recuperar esta confianza perdida.

A pesar de que a los periodistas se les enseña a mantenerse al margen de las noticias y a actuar como un transmisor de las mismas únicamente, las redes sociales los urgen a meterse en ellas y a participar activamente en la web social. Se trata de un cambio difícil para muchos, pero necesario si quieren seguir conservando su relevancia, ya que como comentábamos con anterioridad, la relevancia de los periodistas comienza a medirse en función de cuántos seguidores tengan en redes sociales. (Schaefer 2016).

Es por ello que el término inforluencer – que proponemos desde la universidad a través del trabajo de Ana Aboal Beloso – se refiere a todos aquellos periodistas que comparten sus piezas informativas y que han sabido adaptarse al nuevo escenario comunicativo, creando y manteniendo  un perfil en redes sociales con el que se comunican con sus seguidores, siguen y comentan la actualidad informativa, respaldados por un medio de comunicación o de manera independiente por su reconocido prestigio profesional.

Los inforluencers no sólo buscan informar, sino también influir – gracias al poder de las redes sociales – en las opiniones y en las tendencias gracias a su posición en la sociedad. Las redes sociales han dado la oportunidad a los periodistas que hasta ahora formaban parte de la masa homogénea de la redacción de un medio de comunicación, de destacarse del mismo, usándolo como plataforma que los acerque a los espectadores.

A pesar de que a los periodistas se les enseña a mantenerse al margen de las noticias y a actuar como un transmisor de las mismas, las redes sociales los urgen a meterse en ellas y a participar activamente en la web social.

Muchos medios de comunicación se enfrentan a la falta de confianza por parte de los ciudadanos. Al estar vinculados los principales grupos de comunicación de nuestro país con grandes conglomerados empresariales de distintos ámbitos económicos, muchas de las informaciones que los medios publican vienen filtradas. Es por ello que los periodistas deben romper esta pared que se ha formado entre los medios y los ciudadanos para intentar recuperar esta confianza perdida.

Siguiendo el ejemplo de los influencers de diferentes sectores (no sólo de la comunicación), los periodistas han tomado las redes sociales para mostrar distintas facetas de su vida y para mostrar a sus seguidores lo que hay detrás de la profesión. De esta forma pueden compartir sus opiniones, interactuar con sus seguidores y, en definitiva, romper los muros que los separan de los lectores, acercarse a ellos y contrarrestar esta pérdida de confianza sufrida en los últimos tiempos.

Existen ya muchos periodistas que están comenzando a adaptarse con relativo éxito a esta nueva realidad comunicativa en España y a convertirse en inforluencers, es decir, profesionales de la información con una gran presencia en redes sociales.

Vienen tiempos de inforluencers, profesionales de la información que buscan imitar aquello que los influencers han conseguido, no sólo creando su propia imagen de marca sino también influir en las opiniones de sus seguidores a través de la identificación personal con éstos.

 

Director del Departamento de Turismo y Marketing de la Universidad a Distancia de Madrid

Antonio Rodríguez Ruibal es Director del Departamento de Turismo y Marketing de la Universidad a Distancia de Madrid. Es doctor en Periodismo e investiga sobre nuevas tendencias en comunicación digital.

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