Comunicar la innovación y los modelos empresariales disruptivos que están impactando en sectores tradicionales y muy regulados no es una tarea fácil. Las empresas que operan en entornos digitales han de recurrir a estrategias creativas que calen en la sociedad.

Las nuevas iniciativas empresariales impulsadas por la tecnología se enfrentan hoy a múltiples retos. El encaje en la legislación actual, por ejemplo, es uno de los desafíos que más atención ha acaparado en los últimos tiempos, sobre todo, en el ámbito mediático. Pero para que ese objetivo se convierta en una realidad, las empresas innovadoras y que se basan en modelos disruptivos han de lograr la tan ansiada reputación. Reputación que les permita llegar a los consumidores y usuarios sin estigmas de ningún tipo que provoquen en la sociedad un rechazo frontal.

La comunicación es y debe ser el instrumento que ayude a estas empresas, en su mayoría pequeñas y con limitados recursos económicos, a trasladar sus mensajes y a evangelizar a sus potenciales clientes sobre las ventajas y beneficios de actividades económicas que chocan contra hábitos de consumo adquiridos desde hace muchos años.

Es preciso asumir propuestas comunicativas diferentes, que conecten con nuevos colectivos y stakeholders y donde las relaciones públicas tengan un espacio principal en las estrategias a seguir.

Llevar a buen puerto este proceso no es nada fácil, especialmente porque, como decíamos, nos encontramos ante empresas con apenas presupuesto para abordar una estrategia de comunicación alineada con los objetivos que antes describíamos. Se ha de recurrir entonces a acciones más creativas, que requieren esfuerzos y que no proporcionan resultados inmediatos. Pero que se hacen necesarias dada la trascendencia de un tema, el de la innovación, clave para el futuro de la economía española.

En este contexto, podemos plantear varias líneas de actuación, que pueden ir desde afrontar un trabajo intenso con periodistas y medios del sector, que sin duda serán un apoyo fundamental para llevar los mensajes al gran público, hasta el impulso de acciones encaminadas a visibilizar estos nuevos modelos de negocio, dentro de las cuales los eventos juegan un rol importante en la medida en que pueden servir para poner sobre la mesa la propuesta de valor de estas empresas que operan en el contexto digital.

La comunicación es un excelente driver para facilitar a la sociedad un conocimiento más profundo de estos modelos disruptivos que han irrumpido en sectores tradicionales y muy regulados y a los que les cuesta romper barreras de todo tipo (sobre todo, legales), a pesar de que su adopción entre los consumidores, ahora más exigentes y proactivos, es cada vez mayor. Ahí tenemos el caso de las plataformas colaborativas. La sociedad las ha abrazado con total naturalidad, pero sin embargo tropiezan una y otra vez con las trabas de la regulación. Es preciso asumir propuestas comunicativas diferentes, que conecten con nuevos colectivos y stakeholders y donde las relaciones públicas tengan un espacio principal en las estrategias a seguir.

Directora de Comunicación de Adigital

Bárbara Yuste es periodista, profesora y actualmente directora de comunicación de Adigital. Experta en comunicación institucional y corporativa, imparte conferencias en varios masters relacionados con la comunicación, el periodismo y las redes sociales y colabora con varios medios de comunicación.

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